Una sequía de 31 años para el Athletic Club

El 5 de mayo de 1984, pasadas las diez de la noche, el Athletic Club de Bilbao conquistaba la Copa del Rey tras vencer al F.C. Barcelona en la final por un tanto a cero. Fue aquel partido que tuvo como epílogo una monumental gresca con Maradona saltando como un luchador de artes marciales y las dos plantillas enzarzadas a golpes.

Cécile Beart | Fotografía: Archivo Athletic Club / MPIB

¡31 años no son nada!
¡31 años no son nada!

Pocos podían imaginar entonces que el conjunto bilbaíno, que había ganado la Liga en un final de infarto una semana antes al Real Madrid, tendría que esperar más de tres décadas para volver a festejar un título.

Demasiado tiempo para un club por el que han pasado en esa época Julen Guerrero, Alkorta, Andrinúa, Julio Salinas, Etxeberría, Javi Martínez, Orbaiz, Luis Fernandez, Heynckes, Bielsa y tantos otros ilustres. Demasiado tiempo para un club que ha llegado a medirse con los mejores de Europa en la Liga de Campeones y que ha llegado a disputar varias finales, una europea incluida. Demasiado tiempo, en suma.

Afortunadamente para los rojiblancos, todo eso acabó. Aduriz y diez más se encargaron de poner a cero el contador en 2015 y generar material nuevo para las historias de hazañas y títulos del Athletic. Paradójicamente, todo eso sucedió cuando el conjunto bilbaíno acudía a la disputa del título con la etiqueta de víctima propiciatoria y sin aparentes posibilidades de doblegar a quien había ganado todo lo ganable hasta entonces, incluyendo la Supercopa de Europa pocos días antes.

El Athletic decidió no sacar la gabarra para celebrar por la ría el título conquistado, pero prescindiendo de liturgias. La Supercopa de España pone justó fin a una sequía inmerecida. Es imposible no destacar a Aduriz en la culminación de la gesta cuando firmó cuatro de los cinco goles que necesitó el Athletic para llevarse a Ibaigane la Copa.