La emotiva carta del entrenador del Madrid CFF sobre el coronavirus: "Arbi, no descuentes nada"

El entrenador del Madrid CFF, Óscar Fernández, ha publicado una carta en su cuenta de Twitter sobre la crisis del coronavirus.

La emotiva carta del entrenador del Madrid CFF sobre el coronavirus: "Arbi, no descuentes nada"
La emotiva carta del entrenador del Madrid CFF sobre el coronavirus: "Arbi, no descuentes nada"

El entrenador del Madrid CFF, Óscar Fernández, ha publicado una carta en su cuenta de Twitter analizando la crisis del coronavirus con un tono muy futbolero.

Óscar Fernández ha dado su opinión sobre la crisis del coronavirus y ha reconocido que "el rival es superior" y "ha penalizado cada error hasta convertirse en una pesadilla".

"Estamos encajando una goleada", ha explicado el entrenador del Madrid CFF. En esta línea, Óscar Fernández lo tiene claro: "Arbi, no descuentes nada".

Con esta carta, Óscar Fernández ha hablado de la pandemia como si de un partido se tratara y ha confesado que "cada muerte duele un poco más".

La carta de Óscar Fernández

"He escuchado muchas veces 'da igual 4 que 5' pero siento decir que yo no soy de esos. Cada gol me duele más que el anterior. Y eso mismo me está pasando con este virus: cada muerte duele un poco más y jamás podré olvidarlo.

El origen siempre es la causa de cada episodio y este plan de partido ha sido un desastre; el análisis del rival, desacertado y la estrategia operativa, inadmisible.

Salimos al partido sin valorar al rival. De manera alegre nos fuimos al ataque sin dar importancia a la preparación de una posible pérdida. Pensamos 'a nosotros no nos van a pillar a la contra'. Nada más lejos de la realidad: el rival ha encontrado caminos abiertos para el ataque, la seguridad defensiva se ha evaporado. El virus ha penalizado cada error hasta convertirse en una pesadilla que parece nunca va a acabar.

Cuando estás recibiendo una goleada y el rival es superior, el sentimiento es de desidia. Miramos al de al lado 'ese no es el mío, la culpa es tuya' pero la culpa es de todos. Aquí no se salva nadie porque todos nos jactamos y ahora lo estamos pagando.

Al virus lo menospreciamos desde un inicio, no actuamos en consecuencia cuando encajamos los primeros goles y ahora lo único que podemos hacer es esperar a que el árbitro pite el final. Intentamos cuidar cada posesión, pero siguen cayendo los goles y yo cada vez tengo más miedo. Sufro cuando suena el teléfono, como el que sabe de su debilidad en balón parado, se lleva la mano a la cara y resolpa un '¿y ahora qué?'. Podrá ser gol o no pero el rival va a rematar porque estamos a su merced. Y pienso 'el mio no puede rematar'. Tengo que defender bien porque 'el mío, no'. Pero cae un gol más y me invade la tristeza.

En las goleadas siempre hay jugadores que no bajan los brazos y sacan lo mejor de ellos mismos. Así están nuestros sanitarios, luchando sin descanso y cogiendo el balón de la red después de cada gol encajado. Les duele, más no paran de pelear por minimizar errores y tratar de encajar lo menos posible. Ojalá nunca se olvide lo importante que son estos jugadores para el equipo y la influencia que tienen en el juego. Los aplausos ya no son suficientes necesitan reconocimiento del que toma decisiones y valorarlos como se merecen.

Estamos encajando una goleada y cada gol duele más que el anterior. Da igual cómo ha sido y los porqués. Solo queda esperar que llegue el minuto 90. El capitán se acercará al árbitro y le dirá: 'Arbi, no descuentes nada, por favor, ya es suficiente'. Duele. Duele mucho".