Valderrama: “La muerte de Escobar me rompió el corazón”

Su pelo le hizo inmortal. ¿Quién no se acuerda del mítico Valderrama? Hemos charlado con él para conocer qué ha sido de su vida.

FourFourTwo

Valderrama: “La muerte de Escobar me rompió el corazón”
Valderrama: “La muerte de Escobar me rompió el corazón”

Sabía que me había hecho jugador de fútbol cuando jugué mi primer partido como profesional en 1981 con la Unión Magdalena ante el Atlético Quindío. Fue un gran día. No fue fácil llegar a ser futbolista, pero luego el sueño continuó con una larga carrera. Paul Scholes fue uno de los mejores centrocampistas de la historia. Nunca es fácil serlo en un equipo grande, y aunque no metió demasiados goles, sí que organizaba al equipo de maravilla. Cuando veo un partido siempre me fijo en los centrocampistas, que son clave para hacer la vida más fácil a los de arriba. Scholes y Simeone fueron mis dos rivales más duros.

Era el rey del túnel.

Yo era el más feliz en 1989, cuando jugamos contra Israel en el play-off para clasificarnos para el Mundial del año siguiente. Ganamos el partido de ida 1-0 en Barranquilla y empatamos sin goles en Tel Aviv. Luego el Mundial fue bueno para Colombia. Caímos eliminados en la fase de grupos, pero nos fuimos con una victoria ante los Emiratos Árabes Unidos, un empate contra Alemania y una derrota con Yugoslavia. Jugamos muy bien y yo disfruté de esos días.

Mi ídolo de niño era Jairo Arboleda, un centrocampista ofensivo del Deportivo Cali. Jugó durante los años 60 y 70 en Colombia y su apodo era ‘El Maestro’. Era el rey del túnel.

El día en el que el fútbol me rompió el corazón fue cuando me enteré de la noticia sobre la muerte de mi compañero de selección Andrés Escobar después del Mundial de 1994 –a la derecha-. Pensar que pasó sólo porque él se había metido un gol en propia… Aquel fue el período más difícil de mi carrera. Nos las arreglamos para recuperarnos porque la vida y el fútbol siguen. Cogimos fuerzas para mirar hacia adelante y lo mejor que podíamos hacer era clasificarnos para Francia 98. Nuestra generación mostró un gran carácter a pesar de la difícil situación que nos rodeaba.

No me arrepiento de nada. Estoy muy orgulloso de todo lo que he logrado en mi carrera y estoy muy agradecido a todos los que me dieron la oportunidad de jugar profesionalmente al fútbol. Si naciese de nuevo, haría exactamente lo mismo.

¿Por qué no tuve más ofertas de clubes europeos? ¡No lo sé! –risas-. El Montpellier y el Valladolid fueron los dos únicos equipos que me quisieron. Estoy muy contento de aquellas dos bonitas experiencias que tuve en Europa.

El título que más valoro fue la Copa que gané con el Montpellier. Fue increíble. Estamos hablando de un equipo pequeño que nunca había ganado un título en Francia. Y nosotros lo hicimos. Esa victoria fue para la afición.

Me hubiera gustado ganar un Mundial, es el mayor sueño de cualquier futbolista.

Mi momento de más orgullo fue jugar un Mundial con Colombia. No hay nada que se pueda comparar a aquello, ni siquiera formar parte de la historia del fútbol por ganar títulos. Antes de nuestra generación, Colombia no había llegado a la fase final desde 1962. Fue muy duro, pero lo conseguimos tres veces seguidas, en 1990, 1994 y 1998. ¡Esos son mis mejores trofeos!

Si pudiera pedir un deseo sería ganar el Mundial. Es el mayor sueño de cualquier futbolista. Levantar esa copa es algo con lo que soñé desde que era pequeño.

El fútbol puede abrir las puertas de nuestro país. Tenemos una generación de jugadores muy joven, con la mayoría ya jugando en Europa y con mucha experiencia. En el pasado, era muy complicado salir. Yo cuando me fui por primera vez tenía 27 años, pero ahora es normal ver a chicos de 15 a 18 años ya en los grandes clubes europeos. Se desarrollan con mayor facilidad y rapidez que en nuestra generación, lo que es muy importante para la selección.