El método Benítez

Rafa ha ido definiendo y perfeccionando su método hasta convertir su exhaustivo cuidado de los detalles en una garantía de éxito. Es momento de repasar la evolución de un estudioso del fútbol a través de sus anteriores equipos.

Gabriel Ortega

El método Benítez
El método Benítez

Rafa Benítez ha ido definiendo su estilo y perfeccionando su método con los años hasta convertir su exhaustivo cuidado de los detalles en una garantía de éxito. Pronto decidió que la cantera del club blanco se le había quedado pequeña y apostó por volar en solitario, pasando por Valladolid, Osasuna, Extremadura y Tenerife antes de recalar en el Valencia, donde dejó de luchar por la permanencia para buscar retos mayores. Ahí conquistó dos Ligas y llegó a jugar una final de Liga de Campeones antes de dejar España durante una década. Tras su efímera vuelta a España, con su paso por el Real Madrid, uno de los clubes de sus amores, nos gustaría repasar la evolución de un estudioso del fútbol a través de sus anteriores equipos.

LIVERPOOL

El primer destino del entrenador madrileño tras abandonar España fue Liverpool. Al club con más Ligas entonces del futbol inglés (18) llegó en 2004 con Xabi Alonso y Luis García bajo el brazo. Le ficharon para tratar de conseguir la Premier League por primera vez para los 'reds' pero no lo consiguió. A cambio, ganó la Liga de Campeones, cosa que no se veía en la ciudad del Mersey desde 1984.

La temporada siguiente ganó la FA Cup y mientras españolizaba al equipo –llegaron Reina y Torres- se coló en otra final de Liga de Campeones, que esta vez perdió ante el Milán de Anceloti.

En Liverpool, Benítez aplicó el método y el dibujo que le había funcionado en Valencia. Gran preparación física y cuidado por la táctica hasta el extremo. Carragher era el jefe de una defensa fuerte y muy técnica que se coordinaba a la perfección con un mediocentro defensivo que primero fue Alonso y después Mascherano (en el Valencia había sido Albelda).

Por delante de ese rigor táctico que nunca dejaba al equipo descubierto, Benítez siempre apostaba por el talento de un centrocampista con desborde, con llegada y con gol. En este caso cambió a Aimar en el Valencia por Gerrard. El eje innegociable en todos los equipos de Rafa lo componían esos tres hombres. Luego completaban un delantero rápido y hábil, capaz de buscarse la aventura en solitario si era necesario (Torres o Mista) y dos hombres de banda muy potentes y con gran capacidad de trabajo. Gente como Rufete o Kuyt eran muy del aprecio del técnico.

Su primera etapa en Inglaterra se cerró cuando el desgaste truncó su relación con algunos jugadores (Alonso especialmente) y con los nuevos dueños del club.

INTER DE MILÁN

De Liverpool saltó a Milán para suplir a José Mourinho y tratar de rellenar un hueco imposible. ‘Mou’ había ganado todo con el equipo italiano, Champions incluida. Además, la elevada media de edad del Inter obligaba a una renovación que restaría experiencia pero aportaría juventud.

Benítez ganó la Supercopa de Italia nada más llegar y conquistó el Mundial de Clubes en diciembre, pero, a pesar de esos logros, los siete meses que estuvo al frente del equipo fueron un infierno. La mala relación con la prensa y con algunas estrellas en el ocaso de su carrera motivaron que el día antes de nochebuena de 2010 le despidieran. El equipo estaba en octavos de Liga de Campeones, aunque en la Serie A era séptimo.

CHELSEA

Tras dos años sin entrenar, Rafa Benítez recaló en el Chelsea poco después de arrancar la temporada para sustituir a Roberto Di Matteo. Fueron sólo unos meses y con un guión muy similar al de Milán. Mala relación con los fans –que contestaron mucho su fichaje por su pasado en el Liverpool- y con la prensa, cosa que se agravó al perder el Chelsea la final del Mundial de Clubes en diciembre.

Rafa tuvo tiempo para armar un equipo y terminó ganando la Europa League ante el Benfica. Utilizó a David Luiz como mediocentro y colocó a Ivanovic de lateral, cosa que haría también Mourinho posteriormente. Con Torres fuera de su forma ideal y con Demba Ba como recambio, Benítez completó unos meses más que dignos en Londres.

NÁPOLES

Seguramente, después de Valencia y Liverpool, el proyecto más serio en el que se ha embarcado. De Laurentiis confió en Rafa desde el primer momento y los resultados han sido aceptables en líneas generales. En su primera temporada ganó la Copa de Italia y terminó tercero en la Serie A, aunque la decepción llegó en Europa, donde cayó en fase de grupos de Liga de Campeones.

El Napoli de Rafa ha exhibido el poder ofensivo que ha generado la línea de tres por detrás de Higuaín: Mertens, José Callejón y Hamsik. Sin embargo, del rigor táctico y el poderío de la defensa de los equipos de Benítez no ha habido noticia en Nápoles. El conjunto celeste ha encajado goles con mucha más facilidad de lo esperado y ese ha sido su talón de Aquiles a los largo de la temporada.

Actualmente, Rafa Benítez es el entrenador del Newcastle United, con el que ha conseguido el ascenso desde Championship haciendo un gran papel en la segunda división inglesa.