Ronaldo, de villano en 1998 a héroe en 2002 con Brasil

Brasil perdió la final del Mundial en 1998 pero ganó la de 2002.

Álvaro Jiménez de Blas

Ronaldo, de villano en 1998 a héroe en 2002 con Brasil
Ronaldo, de villano en 1998 a héroe en 2002 con Brasil

El delantero por aquel entonces del Inter de Milán, Ronaldo, afrontó el Mundial de Francia de 1998 como la revelación de la selección brasileña tras sus 34 goles en su primera temporada en el equipo madrileño y su gran actuación en la competición internacional con Brasil en la que marcó cuatro goles que llevaron a su equipo a la gran final.

El atacante de 21 años fue decisivo en la semifinal ante Holanda marcando el gol del empate y anotando uno de los penaltis de la tanda. Su gran trabajo sobre el césped fue decisivo para que Brasil soñase con una nueva Copa del Mundo.

Todo estaba de cara para que la Brasil de Mario Zagallo con Ronaldo como delantero revelación ganase el Mundial pero todo cambió antes de la gran final cuando el delantero del Inter de Milán tuvo una convulsión que cambió todo.

"Decidí descansar un poco después del almuerzo y lo último que recuerdo es que me fui a la cama. Después de eso, tuve una convulsión. Estaba rodeado de jugadores y el difunto Dr. Lidio Toledo estaba allí. No querían decirme qué estaba pasando", explicó Ronaldo a FourFourTwo.

El delantero reveló el momento en el que le dijeron que no iba a jugar la final del Mundial. "Les pregunté si podían irse y hablar en otro lugar porque quería dormir. Luego Leonardo me pidió que diera un paseo por el jardín del hotel donde nos alojábamos y me explicó toda la situación. Me dijeron que no jugaría en la final del Mundial".

El futbolista fue trasladado al hospital para realizarle los exámenes médicos pertinentes pero los resultados no mostraron nada anormal por lo que Ronaldo, en el estadio de Saint-Denis se acercó a Mario Zagallo para decirle que quería jugar. "Estoy bien. No estoy sintiendo nada. Aquí están los resultados de las pruebas, están bien. Quiero jugar".

"No le di una alternativa. No tuvo elección y aceptó mi decisión. Luego jugué y tal vez afecté a todo el equipo porque esa convulsión fue ciertamente algo muy aterrador. No es algo que se ve todos los días", indicó Ronaldo a FourFourTwo.

La final terminó con victoria para Francia tras un contundente 3-0 pero Ronaldo no se arrepiente de haber jugado aquel partido. "En cualquier caso, tenía un deber con mi país y no quería perdérmelo. Tuve mi honor y sentí que podía jugar. Obviamente, no fue uno de los mejores partidos de mi carrera, pero estuve allí para cumplir con mi papel".

Cuatro años después, Ronaldo regresó a un Mundial con la mirada puesta en levantar el título y ser el líder de una selección brasileña que no dio opción a ninguno de sus rivales con un fútbol magistral y una sobresaliente pegada.

Además, el delantero, que en ese momento tenía 25 años, fue el héroe al marcar los dos goles de la gran final ante Alemania. Brasil levantó su último título de campeón del mundo en el verano de 2002 con Ronaldo como estrella del torneo.