Rubiales presenta ante notario los avales necesarios para formalizar una moción de censura a la RFEF

El que fuera presidente de la AFE, Luis Manuel Rubiales, cuenta ya con los avales necesarios para que su moción de censura prospere.

EFE

Rubiales, investigado por falsificación documental
Rubiales, investigado por falsificación documental

Luis Manuel Rubiales formalizó ante un notario de Valencia el aval de 88 miembros de los 139 que forman la Asamblea General de la Federación Española de Fútbol (RFEF), en la que ha presentado la documentación para promover una moción de censura.

El documento notarial al que tuvo acceso EFE oficializa el respaldo de esa cifra de 88 asambleístas a Rubiales, con firma, copia de DNI y certificado de los clubes sobre los que son sus representantes en la Asamblea.

El acta notarial incluye mención expresa de todos los integrantes de la misma, que tendrán que votar sobre su candidatura una vez que la junta electoral admita la presentación de la moción, y acredita que las 88 personas firmantes se encuentran en la lista de 139 asambleístas.

La candidatura de Rubiales cumplió ayer el requisito formal para presentarla moción con una cifra de entre diez y quince avales más de los requeridos (47) para que prospere, según indicaron fuentes de la misma, que necesita 71 votos en la Asamblea para acceder a la presidencia federativa.

Luis Manuel Rubiales, que presidía la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) desde 2010 y fue reelegido para un tercer mandato a principios del pasado julio, renunció voluntariamente a este cargo hace cuatro días para optar a la presidencia de la RFEF que ocupa Juan Luis Larrea por la suspensión de Ángel María Villar.

Éste, que ostentaba el cargo desde julio de 1988 y fue reelegido para un octavo mandato consecutivo el 22 mayo de este año, fue suspendido durante un año por la Comisión Directiva del Consejo Superior de Deportes (CSD) por su presunta implicación en la "Operación Soule", que investiga el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz.

El juez, que envió a Villar a prisión el 20 de julio y autorizó su libertad previo pago de 300.000 euros de fianza once días más tarde, le acusa de presunta administración desleal, apropiación indebida y/o estafa, falsedad documental y corrupción entre particulares.

La normativa que regula los procesos electorales en las federaciones establece que las posibles mociones de censura solo pueden presentarse transcurridos seis meses desde la fecha de la votación en la que se eligió al presidente, plazo que en fútbol se cumplió hace dos días.

También determina que la Junta Electoral, recibida la documentación para activarla, debe pronunciarse sobre su admisión transcurridas 48 horas de la solicitud y dos días después tendrá que reunirse la junta directiva federativa para fijar la fecha de la Asamblea, que tendrá que votar en un periodo máximo de 30 días y un mínimo de quince.

Las elecciones del último 22 de mayo son a su vez objeto de recurso en el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD), por los formulados por el CSD, Jorge Pérez -opositor a Villar en las mismas aunque finalmente no se presentó por denunciar irregularidades en el el proceso del voto por correo- y de Óscar Garvín, presidente de la Comisión de Clubes de Segunda B y Tercera.

Se trata de recursos de revisión sobre una decisión del propio TAD adoptada en junio, que descartó que hubiera irregularidades, tras los datos desvelados en el auto y sumario de la Operación Soule. El TAD se reúne este viernes y puede pronunciarse sobre la admisión o no de estos recursos.