7 claves para un entrenador recién fichado

Cuando llegas a un vestuario de nuevas siempre es complicado tomar la decisión más acertada, pero existen ciertas pautas que ayudarán al "novato" del equipo a superar las primeras semanas.

FourFourTwo

Cuando el nuevo es el míster
Cuando el nuevo es el míster

Allí donde fueres haz lo que vieres, pero en esta situación, no. Un entrenador nuevo viene justo a hacer cosas diferentes. Es el líder, un dinamizador, el responsable de los objetivos del equipo y una de sus funciones más importantes es buscar la manera de despertar a un grupo, motivarlo con su experiencia, su forma de jugar, su liderazgo, con la trayectoria que le avala y con su buen hacer.

El míster que llega a un vestuario por primera vez tiene dos opciones: o entrar como un elefante por la cacharrería u observar, preguntar, aprender, escuchar, evaluar y decidir posteriormente el plan de actuación. Lo segundo, además de ser más sensato, es más inteligente.

No preguntes sólo qué pueden hacer tus jugadores por alcanzar los objetivos, sino “qué puedo hacer yo para que ellos se superen”.

Un nuevo líder necesita

1. Contar con las personas de peso, hacerlas partícipes de su proyecto, mostrarse cercano y hacer una sana declaración de intenciones

“Vengo a sumar y a aportar lo mejor de mí para que entre todos alcancemos los objetivos”.

2. Transmitir entusiasmo

Un cambio de entrenador conlleva un cambio de dinámica. Entusiasmar y generar emoción es una manera de motivar. Los jugadores tienen que escuchar con ilusión, desear lo que les propones y estar convencidos de que contigo todo es posible.

3. Humildad

Ningún entrenador es perfecto y no hay fórmula mágica. El fútbol depende de tantas variables que muchas veces desconocemos la pieza que hay que cambiar para que todo fluya. No hables de tus éxitos, habla de lo que podréis conseguir trabajando como un grupo. Olvida la palabra YO y sustitúyela por NOSOTROS.

4. Respeto hacia cada una de las personas que configuran tu equipo de trabajo

Todos somos prescindibles, pero trabajamos juntos. Eso significa que tienes que valorar la aportación de cada jugador y de cada miembro del cuerpo técnico. Ellos son los que, en definitiva, van a revalorizar tu trabajo. El trabajo de todos es valioso. Para que los tuyos se sientan seguros, debes reconocer a cada uno su parte de éxito y responsabilidad.

5. No descalifiques nada de lo hecho con anterioridad

El respeto hacia tus colegas te otorga credibilidad, más que como profesional, como persona. Las personas que critican el trabajo de otros, no son respetadas por los demás.

6. Trabaja tu foco de atención

Al llegar a un club nuevo, habrá cosas que te apasionen y otras que no te gusten. Si está dentro de tus responsabilidades poder cambiarlas, hazlo, con amabilidad y tacto. Y si no puedes, acepta la idiosincrasia de tu club. Criticar, quejarte o estar pendiente de lo que no funciona, te desgasta e impide que toda tu energía esté en tu capacidad para crear fútbol.

7. Mira a tus jugadores con positividad

¿Qué me va a aportar cada uno de ellos?, ¿cuáles son sus fortalezas?, ¿cómo puedo motivar a cada uno teniendo en cuenta su forma de ser? ¿han tocado sus límites, puedo participar para que se superen?

Y lo más importante, como dijo Kennedy, no preguntes sólo qué pueden hacer tus jugadores por alcanzar los objetivos, sino “qué puedo hacer yo para que ellos se superen”.